Tipos de aireadores de vino

Tipos aireadores vino

Un aireador de vino es un accesorio que sirve para inyectar aire en el vino con la finalidad de revelar aromas y sabores que mejoren su degustación. Hay varios tipos de aireador.

Tapón airedor de vino

Se acopla en el cuello de la botella como si fuera un tapón. Su funcionamiento es muy sencillo, ya que simplemente hay que servir verter el vino y en su interior se aireará antes de caer en la copa.

Airador de vino de mano

Es una especie de embudo, se sujeta con una mano encima de la copa y se vierte el vino en el orificio grande. Al pasar por el interior, se airea. Suele incluir un filtro que se coloca en la parte superior para obstaculizar el paso de sedimentos o de trocitos de tapón que hayan podido romperse.

Aireador de vino con peana

De hecho es exactamente el mismo que el anterior, con la diferencia que incluyen un soporte o peana donde se coloca el aireador de forma que es mucho más fácil y cómodo de usar, ya que la operación se puede hacer con una sola mano.

Aireador de vino eléctrico

Es un dispositivo que se coloca en el cuello de la botella. Tiene un tubito que se introduce en la botella. y que de manera automática sirve el vino solo pulsando un botón. En el interior tiene un sistema de tubos que oxigenan el vino.

En esta web, puedes encontrar una selección de los mejores aireadores y aireadores eléctricos con los que disfrutarás del vino con todo su sabor.

Diferencias entre un decantador y un aireador de vino

Diferencia decantador aireador vino

Para disfrutar de un buen vino con todos sus aromas y sabores no suele ser suficiente simplemente abrirlo y servirlo en la copa. Para conseguir un vino en las mejores condiciones para degustarlo es recomendable airearlo y decantarlo. Son dos operaciones diferentes, pero que suelen confundirse. La diferencia entre ellas es que el objetivo que buscamos.

Con la aireación, lo que queremos es que el vino entre en contacto con el oxígeno, revelando de esta forma matices de aromas y sabores que han podido quedar ocultos tras un tiempo largo en botella. Este proceso se realiza con un aireador, que es un accesorio que se coloca en el cuello de la botella o un tembudo especial por el que se hace pasar el vino antes de servirlo.

Con la decantación, lo que buscamos es separar el vino de posos que pueda tener, como restos de levaduras muertas o taninos que podrían darle sabores no deseados. Este proceso se realiza con un decantador. El decantador es un recipiente, en forma de botella con una característica forma con el cuello estrecho y el fondo ancho para que estos posos queden en el fondo y no pasen a la copa cuando servimos el vino.

La confusión surge porqué un decantador también lo podemos usar para oxigenar un vino. Cuando el vino queda en el fondo ancho, se incrementa su superficie de contacto con el aire y se va oxigenando. El problema es que con un decantador la oxigenación suele ser lenta y debe dejarse el vino entre 1 y 3 horas para que se oxigene bien.

Con un aireador el proceso es mucho más rápido. Hay varios tipos de aireador, pero todos se basan en el principio de que el vino circule por un estrechamiento antes de servirlo para que se inyecte más aire, de forma que ya llega a la copa listo para disfrutarlo.