¿A qué temperatura se debe degustar cada vino?

¿A qué temperatura se debe degustar cada vino?

Si te gusta saborear una copa de buen vino cuando llegas a casa, o compartirlo con tus amigos disfrutando de largas sobremesas en las que cada uno pone su granito de arena para arreglar este mundo, que ya de por sí anda bastante revuelto, seguro sabrás que cada vino debe tomarse a una temperatura concreta, dependiendo de si estamos ante un vino tinto, blanco, o espumoso, con todas sus variantes.ç

En estos días en los que estamos obligados a pasar más tiempo en casa, estamos descubriendo el placer de conservar nuestros vinos preferidos para tomarlos a la temperatura a la que nos los servirían en el mejor de los restaurantes, pero es necesario disponer de una cata o vinoteca para mantener el vino en casa.

Invinoveritas es una web especializada en vinos donde encontrarás algunos consejos para comprar la vinoteca que más se adecúe a nuestras necesidades, algo que dependerá de nuestros gustos y de si disponemos de mas o menos espacio en la cocina, aunque esto último no es un problema, pues existen vinotecas pequeñas que puedes integrar en cualquier espacio.

¿Cual es la temperatura correcta para conservar el vino?

Dependerá del tipo de vino que vayamos a degustar:

  • Vino espumoso a 7ºC
  • Vino blanco dulce a 8 ºC
  • Vino tinto joven a 9ºC
  • Vinos blancos jóvenes secos y rosados a 10ºC
  • Vino generoso (Jerez, Manzanilla y oloroso) a 11ºC
  • Vinos blancos fermentados en barrica a 12 ºC
  • Vino tinto crianza a 15ºC
  • Vino tinto reserva y gran reserva a 17ºC
¿A qué temperatura se debe degustar cada vino?

Una vez que sabes la temperatura a la que debe conservarse cada vino, la elección de una vinoteca para casa dependerá del tipo de vino que consumas en mayor medida. Piensa que un vino blanco puede conservarse en la nevera, pero los tintos no deben tomarse muy fríos, por lo que será preciso una cava para enfriarlos.

Por último mencionar que existen dos tipos de vinotecas para casa, con una sola zona de refrigeración, que suelen usarse para conservar solo vinos tintos, y con dos zonas, para conservar tintos y blancos, de modo que se pueda elegir la temperatura concreta de cada zona.

Con una buena vinoteca en casa, podremos disfrutar de una buena copa de vino a su temperatura adecuada, y crear nuestras propias experiencias gastronómicas con amigos y familiares.

Tipos de aireadores de vino

Tipos aireadores vino

Un aireador de vino es un accesorio que sirve para inyectar aire en el vino con la finalidad de revelar aromas y sabores que mejoren su degustación. Hay varios tipos de aireador.

Tapón airedor de vino

Se acopla en el cuello de la botella como si fuera un tapón. Su funcionamiento es muy sencillo, ya que simplemente hay que servir verter el vino y en su interior se aireará antes de caer en la copa.

Airador de vino de mano

Es una especie de embudo, se sujeta con una mano encima de la copa y se vierte el vino en el orificio grande. Al pasar por el interior, se airea. Suele incluir un filtro que se coloca en la parte superior para obstaculizar el paso de sedimentos o de trocitos de tapón que hayan podido romperse.

Aireador de vino con peana

De hecho es exactamente el mismo que el anterior, con la diferencia que incluyen un soporte o peana donde se coloca el aireador de forma que es mucho más fácil y cómodo de usar, ya que la operación se puede hacer con una sola mano.

Aireador de vino eléctrico

Es un dispositivo que se coloca en el cuello de la botella. Tiene un tubito que se introduce en la botella. y que de manera automática sirve el vino solo pulsando un botón. En el interior tiene un sistema de tubos que oxigenan el vino.

En esta web, puedes encontrar una selección de los mejores aireadores y aireadores eléctricos con los que disfrutarás del vino con todo su sabor.

Diferencias entre un decantador y un aireador de vino

Diferencia decantador aireador vino

Para disfrutar de un buen vino con todos sus aromas y sabores no suele ser suficiente simplemente abrirlo y servirlo en la copa. Para conseguir un vino en las mejores condiciones para degustarlo es recomendable airearlo y decantarlo. Son dos operaciones diferentes, pero que suelen confundirse. La diferencia entre ellas es que el objetivo que buscamos.

Con la aireación, lo que queremos es que el vino entre en contacto con el oxígeno, revelando de esta forma matices de aromas y sabores que han podido quedar ocultos tras un tiempo largo en botella. Este proceso se realiza con un aireador, que es un accesorio que se coloca en el cuello de la botella o un tembudo especial por el que se hace pasar el vino antes de servirlo.

Con la decantación, lo que buscamos es separar el vino de posos que pueda tener, como restos de levaduras muertas o taninos que podrían darle sabores no deseados. Este proceso se realiza con un decantador. El decantador es un recipiente, en forma de botella con una característica forma con el cuello estrecho y el fondo ancho para que estos posos queden en el fondo y no pasen a la copa cuando servimos el vino.

La confusión surge porqué un decantador también lo podemos usar para oxigenar un vino. Cuando el vino queda en el fondo ancho, se incrementa su superficie de contacto con el aire y se va oxigenando. El problema es que con un decantador la oxigenación suele ser lenta y debe dejarse el vino entre 1 y 3 horas para que se oxigene bien.

Con un aireador el proceso es mucho más rápido. Hay varios tipos de aireador, pero todos se basan en el principio de que el vino circule por un estrechamiento antes de servirlo para que se inyecte más aire, de forma que ya llega a la copa listo para disfrutarlo.